Hola, es un gusto darle la bienvenida a tu curiosidad. Un honor que alguien te haya hablado de nosotros, ¿o hemos sido nosotros? Sea como fuere, es un placer conocerte, ¿quién eres?

Nosotros somos happen.how, el resultado de 20 años de experiencia en eventos que nos ha llevado a una conclusión. Y a una manera de hacer que las cosas pasen. ¿Te lo contamos?

I prefer to talk in English.

Siempre ha habido personas que, al mirar al horizonte, veían el límite del mundo. Otras, la invitación a cruzarlo. Navegaban hacia lo desconocido sin mapa, con una sola brújula: querer saber.

Siempre hubo inventores, en el pasado, de máquinas que aún hoy nos dejan sin palabras. Las máquinas del pasado, hoy son tecnología pero, también, experiencias que marcan un antes y un después. Siempre hubo inventores pero, los de éxito, combinaron su talento con ambición y curiosidad.

Esa misma llama sigue ardiendo hoy en cada persona que cuestiona el status quo. Que se atreve a hacer una pregunta incómoda en una sala llena de certezas. Que decide cambiar de rumbo en mitad de la travesía. Es la llama de quien fracasa, lo entiende y vuelve más afilado. Esas mismas experiencias son un acto de valentía. Son un instante de transformación que trasciende en el futuro.

Celebramos tu osadía porque, para tener curiosidad, hay que aceptar que no sabes, en un mundo que premia la seguridad y castiga la duda, requiere un coraje silencioso que muy pocos ejercen. Los que se permiten buscar lo que no saben, los que hacen preguntas que incomodan, los que cuestionan y persiguen un futuro mejor sin tener del todo claro qué significa eso… Son los que hacen que las cosas pasen. Son los que encuentran el cómo. Siempre lo han sido. Y siempre lo serán.

Nosotros creemos en esas personas. Procuramos ser esas personas. Creemos en la ambición de descubrir más que en la comodidad de saber. En la creatividad como habilidad social. En la tecnología como complemento al humanismo. En la combinación de la tradición que siempre ha funcionado y lo que es tan nuevo y experimental que no sabemos ni si funciona. Pero, sobre todo, creemos en que una buena conversación, en la interacción entre personas que te cambian algo por dentro. Sigue siendo el catalizador más poderoso que existe. No hay algoritmo que supere esto. No hay herramienta que la sustituya. Y vivimos en una revolución donde esas relaciones, esos vínculos y esas conexiones serán la energía esencial del progreso.

Por eso empecemos por ahí. No con una propuesta. No con un precio. Con una conversación. Porque si queremos transformar algo… Primero hay que conocerse.

Dicen que no hay mejor marketing ¿no? Esperemos que haya sido para bien y que nos conozca bien para hacer justicia al esfuerzo y el cariño que le ponemos a las cosas que hacemos. No sabemos qué te habrán contado pero lo que te podemos prometer es que nos devanamos los sesos y nos dejamos la vida en cada proyecto que llevamos a cabo.

No es pasión, es devoción. Y no por los eventos o por nuestro trabajo sino por las marcas para las que trabajamos. Y por eso, casi preferimos hablar de ti que de nosotros. Si eres un potencial cliente, queremos enamorarnos de ti y para eso, necesitamos conocernos en persona. Si eres un potencial partner, queremos tu valor pero te avisamos de que solo trabajamos con gente más crack que nosotros, no intentes vendernos motos porque venimos de vuelta de todo ya. Y si eres un futuro happener, de entrada te alabamos el gusto y admiramos tu atrevimiento, no sabes dónde te estás metiendo

No nos negarás que con lo que te mandamos, hemos captado tu atención. Que algo que no te esperabas te ha hecho llegar hasta aquí. Y que ahora mismo, sientes cierto desconcierto. ¿De qué va esto? ¿Dónde están las fotos? ¿Esta gente qué hace? ¡Jaja! No vas a encontrar nada de eso en esta web. Reconocemos que, muy normales no somos pero, ¿no es ahí donde está la gracia? ¿Cuánto hace que no leías tanto en una web? ¿Cuándo fue la última vez que algo escrito te pareció una conversación? Imagínate si hablamos…

Porque, has llegado hasta aquí pero estás en una encrucijada…

O abandonas, pasas y sigues a lo tuyo con lo que ya conoces.

O hablamos… Y si optas porque hablemos, vas a tener que pagar un precio. Vas a tener que viajar a Sevilla y dedicar un día a esa conversación. Nosotros te invitamos a todo, no son tus euros lo que queremos. Es tu confianza, tu dedicación y tu serenidad. Nosotros ponemos nuestro tiempo, atención y cariño también. Durante un día, tendrás que dejarte llevar. Tendrás que perder el control. Tendrás que liberar tu ajetreada agenda. Y tendrás que abrirte a lo desconocido, venir sin pelos en la lengua y quitarte del medio para que tomemos oxígeno juntos. ¿Te apuntas?

Busco un nuevo partner diferente, atrevido y creativo que esté especializado en transformar personas a través de eventos y activaciones y tenga un enfoque muy boutique y ganas de compenetrarse con el equipo de mi compañía.

No tanto, pero estoy bicheando nuevas agencias con las que trabajar.

Soy de la competencia y vengo en busca de inspiración.

Simplemente soy alguien con mucha curiosidad que quiere ver qué hacéis pero que no hace eventos.

Soy vuestro futuro partner y vengo a aportaros valor para que lo que hacéis sea mejor todavía.

Soy muy crack y os admiro tanto que en la última cervecita con mis amigos dije que conseguiría un trabajo en happen.how.

¡Wow! Sin presión… Hemos dado un braguetazo entonces. Intentaremos no meter la pata y estar a la altura. Muchas gracias por pensar en nosotros como tu futuro partner y por tenernos este cariño sin haber hecho nada. Más aún teniendo en cuenta lo poco que te hemos contado de nosotros.

Bien, nos alegra estar en tu lista de gente que bichear… Es completamente lógico que quieras saber cómo trabajamos, lo que hemos hecho en el pasado y para quién trabajamos. Pero ya te vamos avisando de que esto no va a ser tan rápido. No te vamos a contar gran cosa a través de una web. Lo decimos por las tropecientas pestañas con agencias molonas que tienes abiertas para investigar… Aquí vas a encontrar poco y vas a poder comparar menos… O cierras la web y te olvidas de nosotros. O abre la mente porque nosotros no decimos que somos diferentes, lo hacemos…

Te diremos que, cuando nosotros bicheamos agencias, siempre acabamos con la sensación de que hay un montón de agencias y que salen como setas. Nosotros mismos hemos tardado años en montar algo porque, para hacer lo mismo, mejor trabajar para las grandes. Durante años preferíamos ser cola de león que cabeza de ratón. Pero eso ha cambiado porque algo nos ha removido por dentro. Hemos encontrado algo relevante que el sector no termina de entender o, más bien, que no es la prioridad. ¿Por? Porque los clientes no soléis pagar por ello, porque es difícil de explicar y requiere compromiso por tu parte. Pero para nosotros es lo que marca la diferencia, lo que verdaderamente te va a aportar valor. Puedes compartir nuestra visión o no pero, la ventaja que tenemos, es que eso juega a nuestro favor. Esto es algo boutique, para pocos y construido por poca gente muy buena. No necesitamos más. Es más, estamos en un punto de nuestra vida en el que… Puede sonar un poco sobrado pero tú ya nos entiendes…

Lamentamos que lo veas así pero me da que no somos lo que buscas. ¡Suerte! Hay mucha gente buena ahí fuera.

¡Hola colega! Qué gustazo es recibir la visita de compañeros de batallas. Algunos de vosotros lleváis más en esto que nosotros. Otros hacéis cosas más grandes. Algunos habéis montado unos saraos que se te caen las bragas al suelo. Otros tenéis equipazos enormes o facturáis millones. Y a algunos, a los que os conocemos bien porque hemos trabajado juntos, os tenemos en un altar, os adoramos y os glorificamos. Somos un sector de pedazo de profesionales, de superhéroes sin capa y de gurús por imposición popular. Siempre sufridores, siempre en la sombra, siempre de negro y entre bambalinas…

Comprenderéis que nos sintamos chiquititos. Somos buenos eh, no tenemos abuela… Pero más que mejores que vosotros, somos diferentes. Raros. Y unos chulos, nos dicen. Si tenemos el honor de conocernos, veréis que somos dos cachitos de pan y seres de luz para comérselos. Lo cierto es que lo que hacemos es muy de nicho, muy de necesidad concreta de quien nos contrata y totalmente orientado a un par de cosas: amueblar la cabeza de los asistentes (implantar cultura que le decimos nosotros a nuestros clientes) y que la gente esté más enchufada con la marca (cambiar comportamientos dicho en bonito pero vamos, que significa que compren más si es cliente externo o que curren mejor si es cliente interno).

Lo que hacemos es muy traje a medida, nos metemos hasta la cocina antes de echar un trazo para bocetar, de escribir ideas en la pizarra del brainstorming o antes de pintar el journey del asistente. Podríamos venderte la idea romántica de que nuestro proceso de creación es el de un genio atormentado al que le vienen las musas en un ataque de locura creativa. Nada más lejos de la verdad, es un proceso extremadamente metódico, técnico y casi industrial. Lejos de ser caótico, es un proceso de ingeniería visual. Lejos de estar inspirado por las musas, empieza con una inmersión empresarial. Y lejos de ser unos genios, más bien somos químicos de las emociones usando rigurosamente las formulaciones que hemos aprendido empíricamente en el pasado.

Un famoso mago amigo que tenemos lo definió como más nos gusta, hacemos manufactura artesanal rigurosa. Gran parte de nuestro resultado es efímero, no porque sean eventos (de hecho somos especialistas en alargar el ciclo de vida de los mismos) sino porque las sensaciones que transcurren en ellos. No porque no haya fotos o videos que enseñar, sino porque no representan el significado que tuvieron para los que lo vivieron. No porque no representen el show, sino porque lo importante de lo que estaba pasando no era el show sino la inoculación de ideas y el cambio de comportamiento días, semanas y meses después… Lo único importante es la opinión meses después del que paga y eso, comprenderás que lo reservemos para nuestros próximos clientes.

El proceso de creación es bonito pero completamente artesanal y a medida. Por tanto, poco replicable y sin valor para tu inspiración. Además nos lo guardamos por si cuando seamos viejecitos nos da por escribir libros y montar un museo.

Si no podemos enseñar el resultado y no podemos enseñar el proceso de creación, eso nos lleva a lo único enseñable, los artistas. Y, queriéndonos tela, teniendo una sprezzatura envidiable y sabiéndonos bastante polímatas… Vamos a generarte un poquito de livor y vas a terminar viéndonos como un dandi diletante y una soberbia flâneuse.

¿Te has perdido? Normal, pregunta a tu IA. En pocas palabras, que lamentándolo mucho, compi, no te vamos a enseñar nada. Pero ya te hemos dicho, somos gente estupenda, no te vamos a dejar que te vayas de vacío, te vas a llevar una recomendación que, además, te ayudará a entendernos mejor… Tienes que ver Amadeus (1984), dirigida por Miloš Forman y, a partir de ella, investiga para descubrir un fenómeno muy concreto que psicólogos y sociólogos empezaron a definir con el nombre del protagonista.

Hagámoslo fácil. Mándanos un video tuyo contándonos qué puedes aportarnos y por qué tenemos que trabajar contigo mejor que con otros. Nada de videos corporativos ni super currado. Grábate con el móvil o similar y haz algo para nosotros. No hace falta que seas Spielberg.

Somos muy fieles a nuestros partners, comparten nuestra filosofía de trabajo. Reglas antiguas que siempre han funcionado en los negocios: hoy por ti mañana por mí, la palabra vale más que cualquier contrato y todos estamos aquí para ganar dinero. Trabajamos solo con gente que lo vive como nosotros. A los que se le va la pinza soñando con lo que se puede hacer. Que nos dota de capacidades, experiencia y colmillo.

Pero, también tratamos de escuchar mucho. De ser esponjas y aprender de todos. De conocer gente nueva. De hablar hasta con las piedras. Siempre estamos abiertos porque esto cambia mucho y muy rápido. Porque somos muy experimentales también. Porque igual no hacemos nada pero se nos enciende la bombilla. Y porque, dentro de unos mínimos, una cerveza y una buena conversación hace más bien que mal.

Empieza por llamar nuestra atención y nosotros invitamos, venga.

Nos gusta la gente segura de sí misma. Con amor propio. Con talento por encima de la media. Que sepan lo que valen y se valoren. Nos gusta gente que haya hecho cosas (y eso no está reñido con la edad). Que se haya atrevido aunque se la haya pegado. Que sea un culo inquieto. Que esté todo el día aprendiendo y probando cosas. Que quiera más. Gente a la que no se le cae el lápiz. Que le salga de serie el esfuerzo. Que no mire el reloj pero quiera acabar lo antes posible. Que no se conforme con cualquier mierda. Que sea responsable y disciplinada. Gente que sepa opinar, presentar, enamorar. Gente apasionada. Que flipe mientras construye algo super cabrón. Y que sepa adaptarse a cualquier ambiente. Liderar y ser mandado. Callar o tener un carisma especial y llevarse a todos de calle.

Si eres así, tengas curro (que será lo más probable) o no. ¡Queremos conocerte! Empecemos por evaluar tu vena youtuber o tiktoker y mándanos un video tuyo contándonos qué puedes aportarnos, porqué nosotros y no cualquiera de las 2769871 agencias que hay en España y qué quieres que nosotros te aportemos ahora y en el futuro. ¡Dale caña!

¡Qué viejos somos! Estamos en la flor de la vida. Por eso hemos montado happen*how. Porque tenemos el poso de haber visto de todo. De haber hecho 1000 cosas. De encontrarnos en una madurez profesional donde ya hemos demostrado todo lo que teníamos que demostrar. En una comodidad vital que nos permite una posición acomodada desde la que tenemos el enorme privilegio de poder elegir en lo que invertir nuestro talento; cobrar lo que vale y, si no, esperar sin prisa a que llegue el siguiente proyecto en el que aportar.

Este experiencia nos ha enseñado también a no ir a cantidad. Ir a calidad. Y casi diríamos, más que a calidad, a lo que hacemos bien. A hacer proyectos que van más allá del evento. A combinar técnicas y canales que, con el evento en el centro, transmiten, transforman, comunican, convencen y cambian comportamientos. Somos seres sociales. Creemos en el poder de trabajar con gente que nos valora. En equipos que nos caen bien y de los que estamos orgullosos. Y con marcas que nos molan y nos creemos. Al final, es tan sencillo y tan complejo como ser fiel a tus principios.

Ah, ¿querías ver lo que hacemos? Pues es que no lo enseñamos. Lo que puede que te propongamos a ti, para tu empresa y para tus objetivos de negocio se puede parecer un huevo a una castaña a lo que hemos hecho para otros. Para decidir si somos los adecuados para ti o si haremos algo bueno para tu compañía, lo que tenemos que hacer son 2 cosas: conocernos y trabajar en tu caso concreto. Lo que tienes es que contratarnos por cómo somos y eso, es inevitable sin conocernos. Y lo que has de valorar para saber si te cuadra es nuestra propuesta para ti y tus circunstancias. Y esa es una inversión que solo vamos a hacer (porque dudo que la quieras pagar) solo si nos conocemos y solo si está claro que podemos aportar valor y nos entendemos.

Entonces, ¿nos juntamos o qué?

Con tanta digitalización, IA y automatización el más tonto hace un workflow de emails bombardeándote sin esfuerzo, sistematizando la personalización y haciéndote creer que la herramienta es su cariño y su tiempo. Nos hemos olvidado de lo más importante: de hablar, de relacionarnos, de conocernos, de empatizar y ver si hay feeling o no, si vemos la vida igual o no y si somos las personas adecuadas o no.

Nosotros no delegamos en tecnología. Queremos interesarnos por ti. Entender tus retos. Conocer a tu equipo. Queremos tener y que tengas la serenidad para ver si conectamos. El tiempo para que descubras si podemos aportar valor. Y la confianza y profundidad en la conversación que nos ayude comprender tu compañía.

Esto es un comienzo que, si sale bien, se prolongará en el tiempo, como mínimo meses. Es importante, ¡qué mínimo que dedicarnos un día juntos! No es algo que podamos resolver por email o por Teams. No vamos a hablar de nosotros con el mínimo esfuerzo. No queremos ser el centro de la conversación, queremos que tu gente sea la protagonista. Por eso, queremos invitarte a casa.

Te invitamos (sí, pagándolo todo) a venir a Sevilla para que entiendas cómo creamos. Te sacamos de tu día a día. Queremos que nuestra hospitalidad te ayude a pensar. Que un montaito de pringá te dé la energía para ilusionarte con lo que podemos hacer juntos. Y que un paseo entre naranjos y azahares nos conecte para siempre. Sí, somos unos románticos pero todo tiene un para qué… ¿Te hemos convencido?

Del tirón, ¿cuándo lo organizamos?

Paso de ir a Sevilla. No tengo un día entero para esto. Soy de Sevilla, qué me vas a contar…

Compartimos pasión y determinación. No pienses que invitamos a casa al primero que pasa por aquí. Agradecemos mucho el esfuerzo que quieres hacer para que trabajemos juntos. Esto no es gratis: es una inversión mutua. No queremos hacerte perder el tiempo si no somos los adecuados. La buena noticia es que, después de un tiempo, con cuatro cosas que nos cuentes sabemos si esto puede funcionar.

Dinos qué se acerca más a tu pensamiento o situación y estarás eligiendo fecha.

¿Qué tal si te llamamos, nos sacamos la espinita y vamos viendo?

A priori estamos bastante alineados, ya es un paso. Lo que vas a hacer es estratégico. Para que salga bien tenemos que traer a la conversación a todas las personas clave en el objetivo que persigues y en la decisión de cómo lograrlo. Estamos habituados a trabajar con el C-level de nuestros clientes, con los dueños, con los equipos comerciales y de marketing — todos tienen algo clave que poner encima de la mesa.

¡Te entiendo! Igual te puede parecer algo excesivo. Igual no nos quieres tanto para pegarte unas pocas horas viajando de ida y vuelta. Y probablemente no terminas de entender para qué. Qué hay en Sevilla que no haya donde tú estás. Si somos nosotros los que tenemos que vender, por qué no vamos donde tú estás. ¿No se supone que hay que eliminar fricciones y dar la mejor experiencia al que compra? ¿No se supone que nosotros sabemos de esto?

¡Totalmente! Tienes razón pero si no te sacamos de tu hábitat natural, no vas a abrir la mente. Si no te obligamos a tomarte el tiempo. Si no te proporcionamos la serenidad que necesitas para sincerarte y reflexionar. Si no te creamos la atmósfera para soñar juntos y te traemos al ambiente que nos permitirá explicarte cómo pensamos y te hará entender por qué vemos la vida así… No vamos a conectar, no vas a saber si somos los adecuados y no vas a vivir nuestra habilidad de transformar a las personas.

Recuerdas aquello que dijo Neil Armstrong: "un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad". Pues eso… Vas a tener que dar ese paso si quieres que vayamos a la Luna juntos.

Venga, voy a Sevilla.

Mira a tu alrededor. ¿Cuánta gente ves en piloto automático? ¿Cuántos van todo el día corriendo de una reunión a otra? Gente plana, fría, falta de energía. Gente enchufada al móvil. Adictos a la inmediatez y la urgencia. Escondidos detrás del correo electrónico. Faltos de habilidades sociales. Incapaces de concentrarse 4 horas en algo. De tener una conversación, expresar su punto de vista o construir desde las ideas del contrario. Gente cuya mejor versión vas a ver a través de una cámara y una transcripción hecha por IA. Una IA que pronto será más inteligente que todos nosotros juntos, mejor técnicamente que los mejores del mundo; y con la mayor, más rápida y más barata capacidad de mejora continua y optimización de resultados.

Esto es una invitación a parar. A tomarnos nuestro tiempo. A volver a nuestra singularidad más relevante, ser sociales. A reírte, hablar de todo un poco, conocer a la gente por su cosmovisión. Y por recuperar los valores, el humanismo, las emociones, el enfoque holístico, el valor de una conversación y el vivir renacentista de los retos que tenemos por delante.

Igual estamos como una cabra. Igual somos unos outsiders. Unos adelantados. O unos equivocados. Pero, para bien o para mal, somos los que somos, pensamos como pensamos y esta es nuestra manera de innovar y nuestra forma de aportarte valor. Y, de entrada, es un regalo.

Si lo compartes, vas a venir a Sevilla aunque ahora mismo lo sientas como un precio que pagar para ver si trabajas con nosotros. ¡Venga! Que si hay feeling, la propuesta tampoco te la cobramos y vamos nosotros a tu casa a presentártela.

Si no lo compartes, cierra ya esta web. ¡Mucha suerte en tu búsqueda! ¡Hay gente muy buena ahí fuera!

¡Ole la gente güena! Fíte tú si amamos esta ciudá que habiendo estudiao fuera, trabajando por el mundo y quejándonos una jartá de Sevilla, no nos echan de aquí ni con agua caliente. Y no solo eso sino que la usamos para enamorar y enamorarnos. Y eso que nuestros niños juegan en la Gavidia, la Plaza Nueva (bueno cuando la arreglen por fin) y el Parque María Luisa.

Porque Sevilla te atrapa, te hace vivo y no se visita sino se viene a morir. Por eso hay que quedar. Es la Sevilla sonriente, que te llena de alegría cuando hablas con su gente. Es los miarmas y los enchaquetaos el Domingo de Ramos. Son los trajes de flamenca y las mantillas de Jueves Santo. Qué más te da cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva. Morales que Casa Moreno. Macarena que Triana. Gran Poder que Silencio. Hay barrio de Santa Cruz, hay plaza de doña Elvira… Hoy vuelvo yo a recordar y me parece mentira. ¿No te pasa a ti? Qué de cosas que enseñar. Qué historias y qué historia. Qué de cosas que explicar. Y todavía te preguntas, ¿pa qué vamos a quedar?

Esa luz que nos da fuerza y libertad. Magia y luz en tus calles Sevilla. Salgo pensando en volver. Son las imágenes que retuve. Son las cosas que aquí conocí. Esa magia, ese duende… Esa noche, esa luna, ese puente… Es flamenco y es Pasión. Es Giralda y es Maestranza. Río Guadalquivir, Parque del Alamillo y hasta Charco de la Pava.

Es la Sevilla de Bécquer y de Velázquez. La de Murillo y el Pali. La de Valdés Leal y Antonio Mairena. La de Rafael de Paula, Ocaña y Silvio. La de las tertulias del Laredo y el cante prohibido de El Rinconcillo. La ciudad de las historias verídicas. Tu ciudad y la mía. Con tanto que descubrir pese a las canas. Y tanto que compartir pese a habernos cruzado veinte mil veces en las bullas.

Salí buscando un horizonte nuevo. Y volveré al olor de los naranjos. A vivir un Jueves Santo. Y una mañana de feria. Desde la India a Triana, desde Triana a Sevilla. Vente pa' acá y déjate de frío, como le digo yo a los míos. Y tranquilidad, que aunque no te pueda llevar al Kiosko de las Flores te seguiré llevando a Blanco Cerrillo. Que aunque no te pueda dar una copa de helado, de esas metálicas colmadas de nata de Novarroma, te seguiré comprando tortas de polvorón en La Campana. Que aunque sigas teniendo sábanas de Vilima y ya no esté. O sigas soñando con aquellos días en los que tu padre te llevaba al Bazar España después de comprarle una camisa a Fernando Cuevas… Siempre podremos tomarnos una cervecita en el Vizcaíno y dar un paseo para charlar en la Plaza de España.

Sevilla, verde claridad sonora. El corazón que a Triana va. Nunca volverá, Sevilla. Con qué pasión te enamorará. Y te embrujará, Sevilla. Y qué decir de su gente… Gloria bendita, camareros malajes y un viaje de personajes. ¡No ni ná! Su señorío y su postureo. Su fe y sus iglesias vacías durante el año. Su compás y sus compadres. Su mijita de golferío, también. La de la cartera en el Club Náutico y la del está to pagao. La de vente pa la Feria, que vas a comer un mojón mu grande. ¡No te digo ná y te lo digo tó! Y es que aquí para entrar en la caseta no hace er carné, hacen falta amigos que sean un peazito de pan. Eso es así…

Que aunque lo hayamos visto todo, cuánto nos queda por vivir. Y cuánto tenemos que aprovechar antes de que pongan otra franquicia… Que aunque haya días de "Yo no tengo ganas de ná, na más que de morirme" y la salida pa Cádiz se pete y te den ganas de gritar "Si me queréis, irse"... Tú y yo sabemos que ser de Sevilla es un bastinazo. Entre claveles rojos y manzanilla. Nacimos en Sevilla, Sevilla. Vinimos a Sevilla, sevillanos. Reímos en Sevilla y nos pusimos el mundo por montera.

Entonces qué… ¿un vinito de naranja?

No problem! 25+% of our time we are working around the world. It's a pleasure to welcome your curiosity. An honor that someone told you about us — or was it us who found you first? Either way, a delight to meet you. So, who are you?

We are happen.how — the result of 20 years of experience in events that led us to one conclusion. And to a way of making things happen. Want us to tell you about it?

Prefiero hablar en español.